El presidente de NC aboga por dejar de lado los reproches, favorecer la participación ciudadana y priorizar los compromisos de la agenda canaria
El presidente de Nueva Canarias (NC), Román Rodríguez, apostó hoy por realizar una campaña para las nuevas elecciones generales del próximo mes de junio austera y centrada en el debate de las ideas. El dirigente nacionalista abogó por dejar de lado los reproches políticos, favorecer la participación social y priorizar la necesidad de un gobierno de cambio y progresista, comprometido con la agenda canaria “plenamente vigente.”
Román Rodríguez se mostró partidario de eliminar toda la publicidad electoral exterior salvo los carteles de los candidatos en los espacios públicos previstos al efecto e incluso de que el Ministerio de Interior se responsabilice de hacer un buzoneo conjunto, que garantice que los ciudadanos reciban en un solo envío de correo las papeletas con todas las candidaturas. Así también se garantiza, explicó, que los electores puedan ir al colegio electoral, el día de la votación, con la opción que quieran metida ya en el sobre además de que es un sistema “mucho menos costoso”.
Rodríguez abogó por dejar a un lado los reproches políticos ante el “fracaso por no haber logrado el entendimiento” que permitiera la formación de un nuevo Gobierno estatal. Sin embargo, hizo hincapié en que las instituciones “han funcionado,” como se demuestra en las resoluciones “progresistas muy relevantes” para Canarias aprobadas con amplias mayorías en el Congreso, como la reforma de la financiación autonómica, la recuperación de la base naval de Las Palmas de Gran Canaria para los ciudadanos, el incremento de la cuota de pesca del atún rojo y la finalización de la carretera de La Aldea a Agaete, entre las principales.
Aunque hayan transcurrido seis meses, en opinión del presidente de NC, la “herencia” de las políticas de los recortes y de la austeridad del PP se mantiene con el aumento de la desigualdad social, el desempleo, el deterioro de los servicios públicos esenciales y el castigo al que sometió el Ejecutivo de Mariano Rajoy a Canarias. Las “consecuencias del maltrato” de los conservadores “siguen precisando” de un gobierno de “cambio y progresista que se comprometa además con la agenda canaria, que suscribimos el 20D con el PSOE y que, seis meses después, está plenamente vigente,” afirmó el presidente de los nacionalistas.