Tras el éxito de participación y contenidos de la jornada profesional del primer Foro interdisciplinar por la igualdad de las mujeres del ámbito rural de las Islas Canarias, SURCA Villa de Moya, celebrada en la Casa de la Cultura del municipio norteño, el evento continuó este sábado con los talleres vivenciales y este domingo concluirá con la Muestra Comercial y Artesanal de Mujeres Emprendedoras. Un espacio de encuentro y exposición de los productos y proyectos liderados por medio centenar de mujeres rurales de Gran Canaria, quienes darán a conocer sus propuestas relacionadas con sectores tan dispares como la artesanía, textil, restauración, repostería, turismo rural o nuevas tecnologías. Esta Muestra se prolongará de 10 a 15 horas, a lo largo de la calle Miguel Hernández del casco de la Villa e incluirá talleres de alfarería o calado en la Plaza Tomás Morales y la actuación del grupo femenino En-cantadoras, en el pórtico de la iglesia de Nuestra Señora de Candelaria, a las 13 horas.
De esta forma, el Ayuntamiento de la Villa de Moya potencia las excelencias e ideas ya desarrolladas o proyectadas por las mujeres del municipio y de otros territorios rurales de la isla, dándoles la oportunidad de atraer al público y captar el interés de posibles inversores. Además de suponer un paso más hacia la visibilidad de las labores y éxitos de las mujeres y seguir surcando en la lucha contra la desigualdad y la triple discriminación que padecen: por ser mujeres, por vivir en un entorno especialmente masculinizado y alejadas de las zonas urbanas donde se concentra el mayor apoyo social en las tareas familiares. De ahí el concepto alegórico del nombre del evento SURCA Villa de Moya, que aúna los surcos en la tierra tan frecuentes en el paisaje isleño, las marcas físicas y emocionales causadas por el esfuerzo y la dedicación en las tareas agrícolas, ganaderas y domésticas que afrontan las mujeres rurales, y la necesidad de atravesar, cruzar y romper las barreras que impiden su reconocimiento y empoderamiento.
En este sentido, los municipios rurales de Canarias presentan una serie de denominadores comunes que trascienden la descripción meramente administrativa y sociológica de estos territorios, que los define como tal en función del número y el comportamiento demográfico de sus habitantes. Factores que influyen directamente, de manera general, en el desarrollo y la sostenibilidad económica y social de estos municipios; y, particularmente, en la posición de la mujer en su entorno familiar, social y profesional, así como en su situación económica y moral. El sobre-envejecimiento de la población, la dispersión geográfica, la dificultad para acceder a la formación, el desempleo, el arraigo de una ideología tradicional conservadora, la masculinización de la actividad agrícola y ganadera, la dependencia económica y emocional o la violencia de género, son algunos de los condicionantes que deben superar las mujeres rurales.
En torno a esta problemática gira el programa deSURCA Villa de Moya 2016 que, tras la inauguración en el salón de actos de la Casa de la Cultura, con las intervenciones del alcalde de la Villa de Moya, Poli Suárez, y la presidenta de la Comisión de Igualdad del Senado, Ana María González, ante más de un centenar de asistentes, se fueron desarrollando durante la mañana las diferentes ponencias.
Abrió el turno de intervenciones el graduado social y profesor de formación y orientación laboral, Raúl Henríq, con la ponencia marco sobre Ética y Eficacia en la Inserción Sociolaboral para Mujeres, con una valoración objetiva y posterior reflexión sobre la efectividad de las actuales acciones que desarrollan las administraciones públicas en materia de inserción laboral. Acto seguido, José Antonio Baeza, licenciado en Filosofía y Derecho, departió sobre la Práctica y entrenamiento de la Inteligencia Emocional; Mónica Herreras, jueza de adscripción territorial de la Audiencia Provincial de Las Palmas, en la sección especializada en violencia de género, abordó por su parte el Contexto y potencialidades de mujeres que han sido víctimas de violencia de género; Gloria Poyatos, presidenta de la Asociación de Juezas de España y magistrada de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, trató en su ponencia Educando en Justicia Igualitaria la experiencia pionera que se desarrolla con jóvenes de centros educativos de Lanzarote; y completó la jornada profesional la ponencia del presidente de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, Humberto Guadalupe, sobre Discriminación de la mujer en el acceso al empleo.
El sábado se retomó la sesión con la ponenciaComienza la Revolución Emocional y Social de la Mujer, a cargo de Raúl Henríq, profesor y experto en orientación laboral, además de promotor y coordinador de las Escuelas Potenciadoras de Mujeres y del Club de Empleo del Norte de Gran Canaria. Y, posteriormente, las propias mujeres participantes en estas Escuelas explicaron su experiencia y vivencias en la búsqueda de empleo. También se presentó la Federación de Asociaciones de Mujeres del Norte de Gran Canaria y se llevaron a cabo los talleres No me cuentes cuentos, a cargo de Noemí Hervada, directora de Asesoras Continium y divulgadora de temas de familia, la mujer y desarrollo personal; Mil caras, impartido por la arteterapeuta Rosa Mesa; Teatro sensorial, a cargo de Smaranda Rutzui, licenciada en Teatrología; y Celebrando nuestra fuerza vital: soltando lo que nos impide tomar, por Esther Reyes, psicoterapeuta.
Con SURCA Villa de Moya, el municipio norteño mantiene su compromiso e implicación para lograr la igualdad real y efectiva entre mujeres y hombres de los territorios rurales, y continúa diseñando acciones para combatir la discriminación y dificultades que ellas padecen a la hora de acceder a un empleo o gestionar su propia economía y recursos, lo que a su vez les supone afrontar situaciones de dependencia y exclusión social. Como reflejan los datos del pasado mes de septiembre del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPES), que situaron el desempleo femenino en los municipios rurales de Gran Canaria en el 55%, con 9.979 mujeres sin trabajo cotizante, de las que el 45% tiene entre 25 y 44 años y el 49,3% más de 45 años. Asimismo, los datos de la Asociación Insular de Desarrollo Rural, cifran en el 82% las mujeres que colaboran en las labores agrícolas, si bien el 59% lo hacen sin cotizar y sólo el 9% es titular de los bienes comunes con sus maridos.
